miércoles, 21 de noviembre de 2012

AP/DP

Cinco semestres académicos interrumpidos por paros ocasionales y no había podido probar el manjar callejero más famoso de la Facultad de Derecho de la Universidad de Antioquia "las papitas grasosas de Barranquilla" hasta hoy, cuando una conveniente reunión de profesores y una clase cancelada me permitieron  degustar la ambrosía de los puestos de comidas rápidas que sólo salen de miércoles a viernes a partir de las 6 de la tarde...

Todo empezó en la clase de 6 a.m cuando mis amigas y yo decidimos que en la tarde comeríamos papitas grasosas, la expectativa en mi paladar crecía con las horas y añoraba el momento en que compráramos la misteriosa cajita blanca, que por supuesto ya había visto en fotos que mis compañeros con ánimo de presumir me mostraban cada vez que yo alardeaba el hecho de que no permanecía en la Universidad en las horas de la tarde.

 La hora cero llegó y después de constatar que ese día no había clase de economía colombiana salimos por la portería de Barranquilla, pasamos el puente peatonal y desde las alturas observamos la fila que se extendía desde el carrito de las papas, "qué importa, esperemos" dijimos todas. Al llegar leímos la improvisada carta impresa en lona amarrada del carro-fogón, había un renglón que llamaba especialmente mi atención PAPAS CON QUESO Y TOCINETA $5000. ¡Esas son! ¡Esas son las papas grasosas! Después de la advertencia de la vendedora quien nos informó que antes de nosotros había cuatro pedidos de papas y seis de chuzos, decidimos esperar el tiempo que fuera necesario, al cabo de unos minutos que pasaron rápidamente gracias a los chismes de salón vimos como el chef empacaba en una caja de icopor una cantidad considerable de papas recién fritas, doraditas, deliciosas... luego tajó una generosa porción de queso mozzarella y lo puso a derretir en la parrilla al lado de una tocineta ahumada que desprendia un olor que despierta nuestros más bajos instintos carnívoros, cuando el queso estaba derretido cubrió las papas con un blanco manto celestial  humeante y para coronarlo derramó la tocineta encima... Mi boca se hacía agua, debo confesar que amo la manteca, más que los dulces la grasa es mi mayor debilidad y espero morir de un infarto fulminante cuando la grasa tape mis arterias.... Luego nos hicieron la pregunta reglamentaria: "¿Qué salsas quieren?" gracias a la concesión que me hicieron mis amigas yo respondí: "Todas menos piña" y después de la lluvia de aderezos baratos culminamos nuestro diálogo con la vendedora diciendo: "Nos las empaca para llevar y por favor metes tres tenedores" creyendo que eramos unas miserables nos disculpamos a lo que ella respondió "Tranquilas que hay gente que pide papas de tres mil con siete tenedores" ese comentario nos reconfortó.

Nos dirigimos de nuevo al campus con nuestro preciado paquete, nos sentamos y comimos extasiadas, Yésica y yo luchamos por las últimas papitas mientras que Kim nos miraba anonadada. Nos despedimos.

Camino a casa me empezó a doler el colon y sentí una leve resaca de colesterol, pero lo importante es que fui feliz. Pensamos volver costumbre esta conducta, sobre todo en la convicción de obligatoriedad. El próximo miércoles volveremos y así hasta que se acabe el semestre. Amén.

jueves, 25 de octubre de 2012

Jesus Camp


Cuando vi este documental no podría creer que esos niños no fueran actores y que sus vidas fueran tan desgraciadas....


En este mundo de iconos y de ovejas buscando rebaños el fanatismo es una de las peores manifestaciones, una de las más peligrosas.... El hecho de no aceptar que existen diferencias y que todos podemos compartir el mismo planeta sin necesidad de agredirnos hace que muchas personas sin escrúpulos se aprovechen de los demás implantando ideas en sus cabezas, en este caso creando el ejército de dios y lavandole el cerebro a niños que crecerán creyendo todo lo que les digan.

Yo creo que si Jesús viviera se golpearía contra las paredes al ver esto:


miércoles, 24 de octubre de 2012

Nadando con delfines


.... a Valentina

Tenía apróximadamente 5 años, estábamos en Santa Marta, en el acuario... después del show ofrecieron nadar con los hermosos delfines, le pregunté a mi mamá si podía hacerlo y me dijo "No, es muy caro y si te metes tu hay que meter a tu hermano y no hay plata". Triste, me subí de nuevo en el bote y partí dejando atrás mi sueño de nadar con esos preciosos animales.

Decidida a no decepcionar a mi niña interior, aproveché mi más reciente viaje al mar para cumplir este sueño... Salí muy temprano a coger la buseta que me llevaría al Rodadero y después de mirar los destrozos que hacemos los turistas en tierras extrañas tomé una lancha con destino al acuario que no visitaba desde aquella vez. Como siempre que visito un lugar después de haberme estirado 1,50m me pareció bastante pequeño y me sentí muy mal al ver a esos animales encerrados... ya me estaba arrepintiendo.

Ahorré para hacer esto, llegué hasta aquí y no me voy a ir sin intentarlo... así que pagué y esperé mi turno. El corazón me latía rápido mientras emergía esa delfincita con cuello rosado llamada Valentina. Me puse el chaleco salvavidas, y me paré en la plataforma con mi compañera de aventuras: Emma. Ella tiene 4 años y me imaginé a mi misma a esa edad por fin sumergiéndome con uno de mis animales favoritos, me sentí feliz.

Es hora de meternos, pero antes Valentina tiene que saber quienes invadirán su territorio, así que la saludamos y nos presentamos... me lancé a ese pozo de agua cristalina con peces de colores. Desde la Sierra bajaban unas nubes negras y los truenos sonaban cada vez más fuerte, pensé que el clima me iba a dañar el momento pero no llovió....

Valentina salía a saludarnos con su boca abierta esperando los trozos de pescado que debíamos darle "Ella apenas está siendo entrenada" me decía la niña que nos acompañaba, en ese momento me dí cuenta que estaba patrocinando una de las prácticas que mas condenaba y que lo hacía por vivir la experiencia, de manera egoísta sin pensar en Valentina la delfín.

Al indagar por qué era tan pequeña me contaron que los de su especie eran así, pregunté dónde la habían capturado y me dijeron que en la Guajira y ahí fue cuando me la imaginé nadando en el inmenso mar y siendo atrapada por redes enemigas... Me dieron ganas de llorar.

Nadé con ella y le dejé mi corazón... a todos los animales atrapados.... No lo volveré a hacer.

Es el momento para invitarlos a no visitar zoológicos ni acuarios y a no patrocinar espectáculos que degraden a los animales y los conviertan en un instrumento de diversión humana.



Pesca el pony

Esta es la historia de cómo pesqué un pony en una de esas máquinas para sacar peluches.


Como una de esas tareas que quedan pendientes en la vida, que intentas una y otra vez pero que no logras terminar... eso era para mi pescar un animal de peluche en una de esas máquinas-grúa que abundan en los centros comerciales.


Casi 16 años de intentos infructuosos por poco frustran mi proyecto hasta que un día mientras llevaba a pasear a Emma a Sandiego y ante su insistencia por conseguir un pony rosado que estaba atrapado en esa caja de cristal, decidí intentarlo nuevamente.

Varias veces lo agarré pero se soltaba antes de llegar hasta el tunel que lo sacaría de su cárcel... "siempre es así, ese es el negocio" me repetían varios curiosos que miraban cómo una pequeña rubia de 4 años me daba ánimos mientras yo como si se tratara de una cirugía a corazón abierto, movía con precisión el joystick que dominaba la garra.

Poco a poco se formó un corrillo al rededor de nosotras, la garra descendió y agarré al pony por la cabeza... la grúa subió con el animal entre sus fauces metálicas y justo cuando caía por la salida, se golpeó contra un borde y volvió a la piscina de peluches... Ante mi insistencia (y el llanto inconsolable de Emma) el personal del parque de diversiones me regaló un intento gratis y ahí fue cuando el pony luego de ascender sostenido por la garra cayó majestuosamente por el ducto que conduce al exterior, Emma se apresuró a coger su trofeo y lo alzó orgullosa ante el aplauso de la gente que nos miraba.







domingo, 6 de mayo de 2012

....la bohème

Mi tia siempre ha disfrutado mucho la música de Charles Aznavour, siempre la hemos escuchado...
A propósito de mi inminente visita a París en los próximos meses, siento que esta canción será una banda sonora especial cuando esté allá

...la bohème, la bohème...Ça voulait dire, on a vingt ans...

Espero que haya lilas cuando esté en Montmartre.

martes, 1 de mayo de 2012

... el jardinero fiel

Hay varias películas que siempre que trato de verlas no puedo terminarlas, el caso del jardinero fiel:

Siempre llegaba hasta la misma parte, luego surgía alguna actividad, me quedaba dormida, algo pasaba y nunca terminaba de verla, de hecho nunca he terminado de verla, oficialmente.

El sábado llegué a mi casa y casualmente prendí el tele y ahí estaba, en la parte en que siempre desertaba, seguí viendo y no pude terminar. Me sentí absolutamente identificada con Tessa, no por nada en especial, sólo por mi profundo enamoramiento-pantallístico por Ralph Fiennes, me involucré tanto queriendo ser ella mientras jugaban y se reían que no pude soportarlo! Al día siguiente, después de obviamente soñar con la película, me sentí inmersa en un letargo que realmente me asustó, creí confirmar mis sospechas de alguna patología psiquiátrica, fue una sensación horrenda que duró más o menos medio día, donde esa imagen se repetía constantemente en mi cabeza... Maldita Rachel Weisz, quisiera haber sido tu mientras grababas esa película y después también! Ahora nunca podré terminarla.


... afraid of homesickness

Lo que más me asusta de irme es lo mucho que voy a extrañar a mi familia... pero algún día sucedería, me consuelo pensando que es sólo un año, pero me muero de miedo al pensar todo lo que puede pasar en el año que yo esté lejos.

Ahora cada vez que quiero pegarle a mis hermanos, o ponerme brava con mis papás, pienso en todo lo que extrañaré esos momentos y lo mucho que tengo que aprovecharlos. Me carcome la ira por dentro pues esta herencia maldita de pensar que cada que uno cierra la puerta y se va, así sea solo a la universidad, los papás se van a morir y uno va a tener tanto remordimiento y culpa, se la debo a mi educación católica donde cada vez que había oportunidad nos castigaban con posibilidades remotas de ser atropellados por un bus, o ser víctima de un ataque de oso polar, y cosas por el estilo sólo para obligarnos a estar siempre bien con todo el mundo, como buenas damas distinguidas, que no alzan su voz, no sienten ira y siempre tienen una sonrisa para todos los desmanes de sus hombres.

Así que después de catorce años, de los veinte que tengo, de semejantes torturas sicológicas no puedo no sentir pavor pero trataré en estos meses que me quedan acá de convercerme de que ese año fuera será sólo para mi, para conocer los lugares que siempre quise ver, para conocer nuevos amigos y para aprender muchas cosas nuevas que me harán más feliz y que nada ha de pasar, sólo cosas buenas.

... disipadora sin declaratoria de interdicción

Hace pocos días decidí hacerle caso a mi espalda y dejar de cargar códigos y libros, así que le encargué a un primo que vive en Estados Unidos un Kindle Touch para guardar ahí todos las leyes y sentencias que necesita un "buen" estudiante de derecho.

Estoy feliz porque a muy bajo costo adquiriré un beneficio enorme, pues confieso que alguna vez pensé en un Ipad pero me dolería pagar tanto dinero por un aparatico. Ahora pienso en lo que podría viajar cuando esté en Europa con lo que me compraría cosas acá, porque eso si, yo soy una disipadora sin interdicción, tengo un problema enorme con la ropa y los zapatos y confieso que mis primeros sueldos me los gasté descaradamente en Zara, Stradivarius, Falabella... pero qué importa fui feliz! Ahora enfoco mi búsqueda en ropa de invierno porque nadie más que yo sufre de fríos y voy para la propia estepa, saldré de mi calorsito ecuatorial para internarme en otras zonas climáticas que ya he visitado pero siempre en verano.

Supuestamente hoy salió mi Kindle para Medellín, y estoy ansiosa por tenerlo en mis manos, presiento que será mi mejor amigo en el avión, en el tren, en las noches y mientras espero que algún enano salga de clase de ballet.

Ah, debo hacer algún comentario acerca del patético nombre de este blog, pero la verdad es que nada más se me ocurrió y por estos días ando obsesionada con una caricatura llamada Hora de Aventuras así que le hago honor a mi nuevo pasatiempo. Lo mejor de la caricatura contemporánea comercial después de Phineas y Ferb.

...la subidita de la montaña rusa

Bueno, fue un día de diciembre en la Universidad cuando decidí empezar a organizar mi viaje, mágicamente todo ha salido a la perfección pues sin saberlo desde unos años antes empecé a hacer cosas que me servirían mucho para lograr irme sin quedar en bancarrota ni enloquecerme.

Ya llevo un año y medio en clases de francés, y me aplica a la perfección esa frase de reina de belleza: "lo entiendo pero no lo hablo, o si lo hablo pero muy despacio" es complicado el francés... es para gente perseverante y con muy buena memoria, y una acostumbrada a aprender inglés que es todo lo contrario. He hecho lo mejor posible pero me siento insegura, aunque eso me motiva porque se que de la única manera que hablaré francés perfecto será internándome en su mundo hasta que lo logre.

El caso es que me ha tocado voltiar como nunca, he ido a la Alpujarra más veces de las que quisiera, a la Secretaría de Educación, a la oficina de pasaportes, a sacar copias... Tengo que hacer un albúm (que por cierto me está quedando precioso gracias al scrapbook en línea) donde demuestre todo mi cariño hacia los infantes, porque para poder irme sin empeñar todas mis pertenencias y las de mis padres, iré como jeune fille au pair, esto es, ser la "hermana mayor" de uno o varios niños, llevarlos al cole, ayudarlos a hacer tareas, etc a cambio de hospedaje, comida, curso de francés y un "estímulo" monetario.

Hablando de temas monetarios estoy muy orgullosa de mi porque todo hasta ahora lo he pagado yo, o me he endeudado yo, lo cual me da un efímero sentido de independencia bastante merecido a mis 20 años. Veinte años!! dios mio, siento que si la vida fuera una montaña rusa, yo ya estoy terminando la subidita inicial y ya estoy a punto de la caída libre, las vueltas, la emoción, el mareo, la vida patas arriba!! eso me emociona pero me asusta porque siento que cada vez el tiempo pasa más rápido y que al fin vivo en el presente y no en el futuro como hace unos años cuando anhelaba "ser grande".

El 15 de mayo debo entregar todos los papeles que con mucho esmero he recogido en los últimos meses, notas escolares, curso de primeros auxilios, certificado de cuanta cosa, y luego escogeré el que será mi hogar por un año, así que estoy en la etapa decisiva del proceso.


... gran cosa

Valeria, estudiante de derecho. Hace más o menos seis meses decidí hacer algo que siempre había querido: Irme a Europa un año. No sé por qué siempre he querido eso, tal vez son las ganas enormes de salir de este corral de montañas que es Medellín donde todos estamos atrapados y el horizonte se detiene abruptamente estrellándose contra paredes gigantes de roca y tierra.

No es que quiera largarme y dejar a mi familia y amigos, no, quiero largarme y retornar... porque se que aunque odie mucho de esta ciudad y de su gente no podría vivir mucho tiempo sin verla. Soy cobarde.

Empiezo desde hoy esta terapia que me ayudará a recuperarme cuando me encuentre allá, sola, sin sonidos ni olores familiares, congelándome y compartiendo mi existencia con un montón de extraños.
Ya empecé a leer acerca del shock cultural y recomiendan mantenerse ocupado y mirar las cosas con buena cara, así que desde ya empezaré escribir lo que pienso y lo que creo que será para luego comparar y reirme un rato.