Siempre llegaba hasta la misma parte, luego surgía alguna actividad, me quedaba dormida, algo pasaba y nunca terminaba de verla, de hecho nunca he terminado de verla, oficialmente.
El sábado llegué a mi casa y casualmente prendí el tele y ahí estaba, en la parte en que siempre desertaba, seguí viendo y no pude terminar. Me sentí absolutamente identificada con Tessa, no por nada en especial, sólo por mi profundo enamoramiento-pantallístico por Ralph Fiennes, me involucré tanto queriendo ser ella mientras jugaban y se reían que no pude soportarlo! Al día siguiente, después de obviamente soñar con la película, me sentí inmersa en un letargo que realmente me asustó, creí confirmar mis sospechas de alguna patología psiquiátrica, fue una sensación horrenda que duró más o menos medio día, donde esa imagen se repetía constantemente en mi cabeza... Maldita Rachel Weisz, quisiera haber sido tu mientras grababas esa película y después también! Ahora nunca podré terminarla.
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